EL CIRUJANO DE ALMAS

Como deseaba reabrir las puertas de este mi querido café. Han sido unas semanas tan repletas de ilusiones que no he podido sentarme ni un solo segundo para hablaros de estas lecturas que me acompañan casi a diario.

Soy una férrea defensora de la falta de casualidad. No, amigos míos, para mí las casualidades no existen y, sin embargo, hay ocasiones en las que aplaudiría cada una de ellas. Éste es el caso de Luis Zueco y su Cirujano de almas. Ya cuando supe de su publicación, apoyé la propuesta para que fuera leído en nuestro club de lectura de Novela Histórica con una amplia aceptación. Después, el programa de la XXII Semana de Novela Histórica se hacía público y confirmaba su asistencia al evento de Cartagena junto a otros escritores entre los que contaba quien suscribe. Y, no solo eso, sino que se alzaba con el Galardón por excelencia de dicho evento. Y, para terminar, la historia que Luis Zueco nos narra en esta novela se sitúa en una época que, como muchos bien sabéis, me encanta.

Como siempre, y mientras preparo ese precioso rincón de lectura donde el olor a café recién hecho acompaña a la titilante luz de las velas para crear un ambiente idóneo de relajación e inmersión en las páginas de los libros. He aquí la sinopsis de la novela.

UN JOVEN CIRUJANO SEDIENTO DE CONOCIMIENTO

Barcelona, 1796. Bruno Urdaneta solo tiene doce años cuando llega a la ciudad para trabajar como aprendiz de su tío Alonso, un cirujano veterano y malhumorado que pronto se dará cuenta de que su discípulo posee un don muy especial.

UNA ÉPOCA DE PROFUNDOS CAMBIOS

En un momento convulso en el que los ideales ilustrados se propagan por toda Europa y la sombra de Napoleón se cierne sobre España, el joven protagonista encarnará el nacimiento de la figura del médico moderno, aquel que une el saber práctico de los cirujanos con la erudición de los médicos para arrojar luz sobre las nuevas ideas de una sanidad más universal.

¿PUDO UN MÉDICO CAMBIAR EL CURSO DE LA HISTORIA?

La huella de un viejo secreto familiar llevará a Bruno de Barcelona a Madrid —donde estudiará en el recién creado Colegio de Cirugía— y finalmente a Cádiz, cuyas calles, durante la guerra de la Independencia, se han transformado en un inmenso campo de batalla. La muerte acecha a un pueblo que se ha convertido en el ejército de todo un país.

Con la novela en mi regazo, cojo la taza de café e inspiró para oler en profundidad su aroma que me embriaga una tarde más. Acabo de disfrutar de una gran obra, de una gran historia que se desarrolla a principios del siglo XIX. Una historia que tiene como telón de fondo mi querida Guerra de Independencia española acaparando toda mi atención a pesar de tener otras lecturas pendientes. Un libro que me ha sorprendido gratamente. Me ha gustado muchísimo más que aquel ladrón de libros que nos presentara hace apenas un año y, quizás, esa sea, precisamente, la verdadera razón de los escritores: asombrar a sus lectores con cada lectura y superarse a sí mismos con cada narración o historia.

Bruno Urdaneta, que así se llama nuestro protagonista, será un joven con un don maravilloso que hará de sus manos el bien más preciado para muchos de los hombres y mujeres de la época.

La posición geoestratégica española durante todo el siglo XVIII fue muy complicada. Debilitada su posición en Europa desde mediados del siglo anterior frente a nuevas potencias emergentes y, especialmente, el Tratado de Utrecht en 1715, España mantenía, sin embargo, el mayor imperio global de su época, cuya base de poder residía en sus enormes y ricas posesiones en el continente americano. El sostenimiento de esta posición internacional exigía unos medios y recursos muy superiores a los de la España del siglo XVIII. Situación que condicionaba, practicamente, todos los progresos sociales y científicos de la época. Así, tal y como el propio autor remarca en sus notas, la medicina en España se hallaba muy retrasada con respecto al resto de Europa. De hecho, fue necesario un profundo cambio que se inició con el despegue de la cirugía, para lo que se fundaron tres colegios a finales de este siglo: Cádiz, Barcelona y Madrid.

En este contexto se desarrolla la novela que, como bien se menciona ya en la sinopsis, nos narra la historia de Bruno, un muchacho de tan solo doce años que presencia lo que para otros sería una escena traumática. Su padre acaba de regresar a casa malherido, solo están ellos dos, y su padre le ruega que no llame a nadie ya que la situación que están viviendo es muy peligrosa. Así, le pide a su hijo que haga las veces de médico, de curandero, y extraiga de su cuerpo la bala que amenaza con llevárselo al otro barrio. Para sorpresa de ambos, Bruno no titubea ni un solo instante y, con las indicaciones precisas de su padre, consigue extraer el proyectil y zurcir la herida con maestría. Éste sería el primer episodio que el joven viviría en relación con el oficio que le depararía la vida.

Esa misma noche, el padre de Bruno le invita a marchar hasta Barcelona en busca de su tío, un cirujano uraño y malhumorado que tendrá que encargarse del muchacho. Sin embargo, pronto dará buena cuenta de que su sobrino tiene un don heredado en la familia y lo convierte en su discípulo. Tanto así, que hará cuanto esté en su mano para que el muchacho progrese en pro de la medicina en general y la cirujía en particular.

Así, el joven se convertirá en uno de los grandes de la medicina moderna siendo, además, la ausencia de dolor su principal objetivo.

EL CIRUJANO DE ALMAS es una novela repleta de historias en la historia que hacen de su lectura una apuesta maravillosa y amena. Usa capítulos muy cortos y de precisión tal que el lector avanza y aprende casi sin apenas darse cuenta. El recurso de lo conciso, sin florituras, nos acompañará a lo largo de toda la narración. Una narración que, por otra parte, es cómoda y actual. Esto supone, en ocasiones, que el lector tarde en ubicarse en la época.

Otro aspecto a tener en cuenta y que me ha encantado, son las descripciones de los lugares por los que se desarrolla la historia. No solo como texto, sino en los propios diálogos, usando a los personajes para situarnos en el conflicto, o en la clase de ciencia que, para los neófitos en medicina, pueda suponer un plus en la comprensión de lo narrado.

En definitiva, una obra muy buena, con una historia increíble y maravillosa sobre el arte de prolongar la vida y evitar el dolor.

Así pues, y respondiendo a la pregunta que formula la propia sinopsis de la novela, me despido por hoy. Feliz y contenta de este glorioso regreso, de levantar de nuevo las persianas de un café que cerró por momentos, pero que regresa de nuevo y donde nos esperan visitas inolvidables. De hecho, cierta autora todoterreno nos acompañará la próxima semana. Yo no estaré, porque me encontraré por tierras gallegas, pero dejaré los deberes hechos para que el café, como si de un futuro de ciencia-ficción se tratara, abra sus puertas y deleite con sus aromas a dulces y café.


Debido a las restricciones por Covid, no se atenderá sin cita previa.

Si quieres acercarte y visitarme en esta cafetería virtual, solo tienes que escribirme a mireiagimenezhigon.autora@gmail.com poniendo en el asunto “CITA TINTA CON OLOR A CAFÉ + NOMBRE”