SOBRE MI


Mi nombre es Mireia, soy valenciana de sangre manchega por parte de padre y ocho apellidos valencianos por parte de madre. Casada, con hijos y con un trabajo en el que el honor, el compañerismo y la amistad son un dogma. La historia ha formado parte de mi vida, siempre ha sido así. Me encanta explorar épocas pasadas para inundarme con sus lecciones, para aprender de sus logros y errores. Del mismo modo, las letras han sido mis compañeras desde niña perdiendo la noción del tiempo mientras leía páginas y páginas de tantos libros cayeran en mis manos. Hoy puedo decir que esas dos pasiones han cruzado un umbral que jamás creí fuera capaz de atravesar. Hoy soy parte de esa ilusión. Soy parte de ello porque al fin he decidido dar un gran paso para mí escribiendo mis propias historias, mis propias leyendas producto de mi imaginario particular a veces y, otras, indagando por cada rincón de España para asesorarme y recuperar aquellas narraciones e historias del pasado que, a mi parecer, jamás debieron ser olvidadas.


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RECUERDOS Y UN CUENTO LLENO DE MARAVILLOSAS DESDICHAS

Hoy necesito que me permitáis regresar a la niñez y recordar cuando todo estaba en su lugar. Hoy, este artículo se llenará de color, de ilusión, de vida… porque hoy os hablaré de un cuento que sigue enamorando a grandes y pequeños. Un cuento atemporal, pues su historia jamás dejará de ser actualidad. Comenté ya […]

UN DESAYUNO OTOÑAL EN HUNGRÍA CON VIC ECHEGOYEN

Buenos días, mis queridos lectores, mis queridos amigos amantes de las letras y el buen café. ¿Sabéis esas mañanas en las que uno se levanta con energía y ganas de vivir la vida? Sí, a veces es una sensación tan difícil de conseguir que se nos olvida que hubo días en el que nos levantábamos […]

EL CIRUJANO DE ALMAS

Como deseaba reabrir las puertas de este mi querido café. Han sido unas semanas tan repletas de ilusiones que no he podido sentarme ni un solo segundo para hablaros de estas lecturas que me acompañan casi a diario. Soy una férrea defensora de la falta de casualidad. No, amigos míos, para mí las casualidades no […]