ADELANTO: El pacto de las flores

CAPITULO I

Liliane, ese es mi nombre, por favor, no lo olviden. Un día formé parte de esas jóvenes herederas, venidas de alta cuna, que serían elegidas para formar parte de una élite sagrada preparada para liderar el reino. Una muchacha con una terrible historia que contar; pero, para ello, debo empezar narrando la historia de la que fue mi mejor amiga: Violeta. Contar como una mala elección en un inocente juego cambió su vida y, quizás, juntas descubramos que todo el mundo tiene un pasado, que nadie es quién dice ser y que nuestro mundo nunca fue el que creímos que era.

—¡Señorita Violeta!

Unos golpes suaves, pero firmes, sobresaltaron a Violeta que dormía como un lechón recién nacido. Sin darle tiempo a responder, la puerta se abrió dando paso a una muchacha algo mayor que ella que le sonreía recatada.

—Buenos días, señorita —saludó la doncella. Se acercó hasta los grandes ventanales y corrió sin mayor miramiento las cortinas. Una tenue luz ingresó en la estancia. El día estaba nublado para disgusto de Violeta, no auguraba nada bueno que la mañana despertara con semejante clima—. Su madre ha ordenado que baje con diligencia a desayunar.

—Por Dios, María, dígale que me niego.

—Vamos, señorita. Hoy es un gran día para usted —dijo María con ilusión contenida. Era una joven que había sido elegida para servir en una de las grandes familias de Edetania y, para ser sinceros, la suerte le había acompañado. La gratitud y benevolencia de los Alcázar era más que reconocida por las gentes de la ciudad y alrededores.

—¿Así lo crees, María?

—Por supuesto que sí. —La doncella preparaba las ropas de su joven dama con agilidad y gran esmero—. Hoy es el primer día del final de una etapa y, cuando menos lo espere, descubrirá que este arduo camino no ha sido más que un viaje —sonrió—. Un viaje cuyo destino se encuentra en la élite donde, al fin, las mujeres tienen cabida.

—¡Exagerada!

—No, señorita. ¿Sabe cuántas muchachas querrían estar hoy en su lugar? ¿Cuántas mujeres habrían querido obtener una oportunidad como la suya? ¿Cuántas niñas no verán cumplir sus sueños de tener un trabajo liberal como cualquier hombre? —María se sentó con cuidado a los pies de la cama y miró como una madre miraría a su hija—. Señorita, usted quiere ser periodista y vivir tantas aventuras como la tinta de su pluma le permita. Haga realidad ese sueño por las que jamás podremos realizar el nuestro.

—Oh, María. —Violeta se incorporó y se acercó hasta su doncella, a la cual quería casi como a una hermana, la abrazó y suspiró—. ¿Qué haré en esa academia sin ti?

—Vivir. —Fue su única respuesta.

Violeta dejó que María obrara su magia y pronto se vio vestida y peinada.

—¡María Violeta Alcázar y Morillo, baja ahora mismo! —ordenó su madre desde el piso de abajo.

La señora Beatriz siempre me había parecido una mujer feliz por naturaleza, encantada de vivir su vida. Le gustaban las compras, los bailes que la alta sociedad organizaba con asiduidad y las reuniones de café y pastas con otras mujeres de la nobleza y la burguesía acomodada. Una mujer que, a simple vista, pudiera parecer banal y totalmente ajena a las realidades de la vida.

María se había adelantado a su joven dama para dar aviso a la señora Beatriz de que su hija bajaría a la mayor brevedad de la que fuera capaz.

—Ya bajo, madre —dijo Violeta en lo alto de la escalera.

La entrada y hall principal siempre había sido motivo de ostentación en aquella casa. Era una escalera majestuosa que siempre me había encantado. Sus escalones y barandilla estaban hechos de madera de roble macizo y, los barrotes que la sujetaban eran de un mármol oscuro, con virutas más claras que simulaban pequeñas columnas dóricas. A unos cinco metros del pie de la escalera, se encontraba la puerta principal de la casa custodiada, en su interior, por dos grandes plantas de origen africano. Medían unos ciento veinte centímetros cada una, eran muy originales gracias a sus curiosas y lustrosas hojas verde oscuro y con dos líneas plateadas que corrían desde la base hasta la punta.

Desde la puerta y frente a la escalera, se dividía la casa en dos grandes estancias que la señora Beatriz separó con gran gusto al comprar la casa. Hacia la izquierda, estaba la zona en la que los invitados disfrutaban de su estancia en el hogar de los Alcázar. Y, a la derecha, las estancias familiares como el salón, el gran comedor y demás habitaciones.

—Buenos días, cariño —saludó Beatriz efusiva y, tremendamente, afectiva. Para otros quizás fuera una sorpresa, dada la actitud que había tenido apenas unos instantes antes, pero para la familia Alcázar y el servicio, era más que habitual.

La mesa del comedor estaba dispuesta con gran exquisitez, no era de extrañar en aquella casa repleta de ostentación, aunque no desmesurada. Todas las casas de las familias poderosas solían embellecer sus mesas con platos bien elegidos, cocinados y tastados por las mejores cocineras de la ciudad. Allí, ante la mirada de Violeta, se disponían platos a rebosar de pequeños croissants de mantequilla, bollos, fruta troceada y, la especialidad de la tierra, fartons y horchata.

—¿Te gusta? —preguntó Beatriz al ver que su hija no probaba ni un solo bocado.

—Claro que sí, madre. Solo me preguntaba cuántos comensales e invitados tendríamos hoy en el desayuno.

—¡No seas tonta, querida! Todo este despliegue de manjares es para ti, Violeta. No todos los días tu hija promociona al último curso en la academia para señoritas “Valentia”.

—Buenos días, madre. —Alberto, el primogénito de los Alcázar ingresaba en el comedor—. Buenos días, hermanita.

—Buenos días, hermano.

—Madre, ¿cuántos invitados vendrán a desayunar?

—¡Por Dios! Sois idénticos.

Violeta rio y se sentó frente a su hermano dispuesta a tomar, por fin, el desayuno que ya le servía una de las doncellas. Por su parte, Alberto se desabrochaba la parte superior de la camisa y posaba la servilleta de lino en su regazo. Tenía los ojos aguamarina, señal inequívoca de pertenecer a los Alcázar de Edetania. Todas las muchachas suspiraban por él, incluida yo. Sin embargo, él no tenía ojos para nada que no fueran sus cachivaches, tuercas y tornillos. Por desgracia para él, sus padres tenían otro futuro en mente.

—Buenos días, hijos míos. —Su padre les sorprendió apareciendo de la nada, tan sigiloso como una pantera que acecha a una presa. Se acercó hasta su esposa y besó su mejilla para después sentarse en la mesa en el lugar de especial relevancia, como corresponde a cualquier cabeza de familia—. Alberto, prepárate y cámbiate esas ropas de pordiosero, hoy me acompañarás al trabajo.

Violeta observó a su hermano. No le hizo falta que éste dijera nada para saber que aquella jornada no tendría el mismo efecto en él que el que se esperaba que tuviera en ella.

—¿A qué hora vendrá el carruaje a recogerte? —preguntó Miguel, su padre.

—Albergo la esperanza que pronto, padre.

—Muy bien y, ¿cuándo viajaréis hacia Valentia?

—No lo sé con seguridad, padre.

—Deberás darte prisa en vestirte, peinarte y estar presentable —intervino Beatriz, quien se sentaba en ese preciso instante. Aquella era su única preocupación: que su hija causara una muy buena impresión. Aun recuerdo cuando nos sermoneaba en reiteradas ocasiones con la misma frase: “La gente se fija en cómo actúas, querida, cómo vas vestida pues, si creas una buena primera impresión, tendrás las puertas siempre abiertas”.

—Por supuesto, madre.

Violeta no separó la mirada de su plato. Estaba nerviosa y, por qué no decirlo, temerosa de aquel futuro incierto. Ni siquiera vio como su hermano le ofrecía el último croissant de mantequilla como muestra de apoyo.

—¿Tienes todo el equipaje preparado? —le preguntó.

—¿Perdón?

Alberto sonrió.

—Que si tienes todo el equipaje preparado —repitió.

—Sí. Sí, por supuesto —respondió Violeta visiblemente más animada—. Están los dos baúles preparados y una bolsa con ropas para cambiarme tras la inauguración.

—Muy bien —intervino el señor Alcázar a pesar de no dirigirles la mirada y mantener ésta en cuánto hubiera descrito en el diario que traía entre las manos—. Deberías tomar ejemplo de tu hermana. Es organizada, estudiosa y responsable, virtudes que, en tu caso, están cayendo en decadencia.

—Vaya, hombre, por Dios. Y comenzaba el día fuerte…

—Tranquilo, hermano, yo creo en ti. —Violeta miró a su hermano, se levantó y, con una expresión dividida entre la nostalgia y la ilusión, se despedía—. Será mejor que suba y repase el equipaje, me bañen y preparen.

—Buena suerte, hija —dijo el señor Alcázar.

Violeta miró de nuevo a su hermano. No hicieron falta palabras, ambos conocían a la perfección el parecer del otro.

Subió de nuevo por las espectaculares escaleras para dirigirse, después, hasta su habitación. Aunque el aire le faltaba por diversas razones que yo conocía bien, quiso ocupar su mente, sus pensamientos, comprobando el equipaje. Cada objeto o prenda tenía su lugar específico. Algunos dirían que era una maniática empedernida, yo entre ellos, pero la realidad era que ese orden extremo conseguía descubrir hasta la más irrisoria falta.

Revisado todos y cada uno de los bultos que llevaría al internado se sentó sobre la cama y observó, como si fuera la última vez, su habitación. Cuando su mirada se posó sobre el escritorio, un doloroso recuerdo llamó su atención. Se acercó hasta él y cogió con manos temblorosas aquella imagen en colores sepia. En ella, cuatro muchachas reían cogidas de las manos como si nada ni nadie pudiera separarlas jamás. Qué equivocadas estaban…

Guardó la fotografía en su bolsa de mano justo al tiempo que María ingresaba en la habitación con toallas.

—Le prepararé el baño, señorita.

—Muchísimas gracias, mi querida María. Sé que lo digo mucho, muchísimo, pero no sé qué haré sin ti.

—Y yo le repito, que aquí estaré cuando regrese.

Violeta sonrió agradecida y se dejó caer de espaldas en el mullido colchón y sintió, bajo su peso, el increíble y cálido tacto de las sábanas de algodón. Cerró los ojos y estiró los brazos sobre su cabeza. Con la punta de los dedos tocó el peluche que aguardaba paciente en el lecho. Volteó su cuerpo y se encaró frente al muñeco. Era un osito de peluche, recuerdo de su tía María Teresa, de su último viaje a Londres. Al parecer, era un icono para los infantes de ese reino. Lo observó con nostalgia y recordó las risas y los abrazos que ya no volverían por culpa de aquella pandemia que asoló el reino. Muchos fallecieron, otros sobrevivieron con secuelas terribles que aun pagaban sin terminar de saldar su deuda.

Cogió el osito. Era suave, tanto como el primer día. Vestía un gracioso chaleco burdeos cuyos botones simulaban tuercas de engranaje y, en su cabecita, una chistera adornada con unas pequeñas gafas de aviador. Sonrió para sí, aquel atuendo era casi idéntico al que solía vestir su hermano. “Quizás debiera haberle regalado este pequeño amigo a Alberto”, pensó. —Señorita, el baño está ya listo —anunció María.

—Hija mía, estás preciosa.

La madre de Violeta no podía ser más dichosa al ver como su hija descendía por las escaleras con un hermoso vestido de moaré verde, adornado con óvalos de raso rodeados por una preciosa puntilla negra. El delantero de la falda estaba guarnecido por estos óvalos que subían en disminución hacia el cuerpo para luego bajar por los costados rodeando todo el bajo de la falda. El sombrero era una verdadera obra de arte en terciopelo negro, que se veía más alegre gracias a los encajes y hojas verdes que en él se entrelazaban.

Alberto le ofreció su mano en el último escalón.

—Espero que este viaje que hoy emprendes sea el inicio de una vertiginosa carrera hasta las más altas esferas del periodismo.

—Muchísimas gracias, hermano —respondió Violeta.

El joven volteó la mano de su hermana para depositar sobre su palma un pequeño objeto que, al apartar de nuevo la mano y dejarlo al descubierto, hipnotizó a Violeta. Se trataba de una curiosa mariposa de metal. El cuerpo estaba hecho con vainas recogidas en las viejas trincheras de la última guerra por la corona del reino, las alas eran preciosas láminas de cobre que había adornado con grabados tan sutiles que solo podían verse cuándo éstas estaban desplegadas y, las patitas y las antenas eran alambres de algún cachivache estropeado.

—Acaríciala —dijo Alberto.

Violeta no dudó un instante y rozó con cuidado el lomo del pequeño insecto de metal. La mariposa no tardó en reaccionar. Sus alas se desplegaron y comenzaron a moverse con rapidez hasta alzar el vuelo y, ante el asombro de los presentes, sus ojos brillaron.

—¿Cómo puede ser? —preguntó Violeta con verdadera curiosidad.

—Verás, he añadido unas pequeñas bobinas a su interior capaces de recibir la energía que ofrecen las alas al moverse.

—Increíble. Muchísimas gracias, Alberto. La guardaré como un tesoro.

—Toma. Te falta esto.

—¿Qué es?

—Una base de energía eólica y solar para recargar la mariposa.

Violeta abrazó con fuerza a su hermano y al oído le susurró:

—En mi cama hay cierto amigo que quiero que cuides y que esconde la llave de mis secretos que a ti confío.

—Vamos, vamos. No seáis tan melodramáticos —intervino la señora Alcázar—. Querida, por favor, escribe una misiva en cuanto estés instalada en la Academia.

—Por supuesto, madre.

Se despidió de todos y cada uno de los miembros de la familia, incluso de su querida María. El cochero la acompañó de la mano hasta llegar al carruaje de la familia. Un coche de cuerpo pequeño y una única puerta y ventana. El interior estaba tapizado en terciopelo granate y solo contaba con un único asiento doble a favor de la dirección. Violeta observó el vapor que desprendía la enorme caldera, señal de que había sido alimentada con leños con cierta antelación. Subió a la caja y se acomodó en el asiento. Escuchó como los cilindros de vapor se movían arriba y abajo alternándose el uno con el otro para accionar la rueda dentada que activaría, al fin, el movimiento. Miró por la pequeña ventana hacia la puerta de su hogar. Tan solo su hermano y María permanecían en pie agitando su mano en despedida. Violeta les sonrió, aunque no estaba segura de que le vieran desde aquella distancia, y corrió las cortinas. Miró a la pequeña mariposa que aun guardaba entre sus manos, la acarició, el insecto voló y sus ojos se humedecieron.

Espero que haya creado cierto interés por seguir leyendo esta historia. Ya queda muy poquito para que salga a la venta y compita con otras grandes obras en el Premio Literario Amazon.

De momento, podéis comprarla en Preventa para digital a través del siguiente enlace Si, por el contrario, quieres conseguirlo en edición papel habrá que esperar hasta el 10 de junio para comprarlo a través de la plataforma Amazon, o bien me lo puedes pedir a mí enviándome un email a mireiagimenezhigon.autora@gmail.com y te informo como.

RADIOPLAS 2: CLAVE DE LETRAS

La semana pasada daba comienzo al que sería un diario semanal sobre lo que voy descubriendo y viviendo en el certamen literario de Amazon. Ya os comenté, pero lo recuerdo, que había habido dos grandes cambios en este año:

  1. El premio había doblado su cuantía y ahora el ganador se llevará a casa 10.000€ que se dice pronto.
  2. Cambios en el jurado. Dos de los más longevos miembros del jurado este año no están. Ni Blanca Miosi, ni Fernando Gamboa… Nadie sabe la razón, pero los participantes han comentado que puede suponer un cambio en la preselección de los finalistas. Veremo a ver…

Entre otros temas hoy quiero destacar una parte muy positiva de lo vivido en esta semana. Siempre había escuchado que se daba mucha visibilidad a los escritores que se presentaban al PLAS, si bien es cierto que yo formaba, y formo, parte de ese gran número de lectores que durante estos meses leen casi en exclusiva libros participantes, también lo es que no había apreciado la realidad en este punto. Sí, en mi caso personal, no solo se le ha dado más visibilidad a la obra que, por cierto, aun no ha salido publicada y lo hará en junio, sino que la aceptación de la misma ha sido abrumadora. Estoy muy contenta en este punto y, evidentemente, lo considero un factor a tener muy en cuenta.

¿Qué sucede en las Redes Sociales durante el PLAS?

Durante estos meses hay lectores y compañeros de letras que sacrifican su tiempo en favor de todos los autores participantes. Les dan visibilidad, crean contenido, activan grupos específicos de lectores y organizan infinidad de actividades relacionadas con este evento literario. Tanto es así, que he decidido crear una publicación específica para que conozcais a todos estos emprendedores de la literatura independiente.

De momento, por aquí os dejo algunos ejemplos:

CLAVE DE LETRAS: Es un grupo de Facebook creado por Mónica Gómez y Pilar González en el que veinte escritores seremos los leídos por un grupo de lectores que, además, participarán en varios sorteos como recompensa a sus valoraciones y reseñas. Si eres lector, esto te puede interesar. Solo tienes que leer las obras que te interesen, dejar comentario y valoración en Amazon y listo, obtendrás una participación por cada lectura para los sorteos finales. Te dejo aquí el enlace de ingreso: Clave de letras

PUBLICAR Y LEER: Es otro grupo de Facebook de los mismos administradores que el anterior, pero aquí todos los autores son bienvenidos y pueden promocionar sus obras de manera pública. Del mismo modo, las reseñas se pueden compartir sin problemas. Dejo el enlace: Publicar y leer.

PLA 2022 PARTICIPANTES: Este grupo, efectivamente, está creado en exclusiva para dar a conocer las obras de los autores que se presentan este año. Enlace: PLA 2022 Participantes

VOLANDO ENTRE LIBROS: En este caso, los administradores han crado un álbum de presentación donde los lectores pueden echar un vistazo y elegir lecturas participantes. Os dejo el enlace al álbum: https://www.facebook.com/media/set/?set=oa.712806253108434&type=3

En Instagram voy a resaltar la cuenta de @laurelleeyescribe que está compartiendo tantos libros participantes como le llegan y lee. Si eres autor y participas en el PLAS, puedes escribirle y te incluirá en sus Historias destacadas.

Por último, comparto un podcast que lleva siete años ofreciendo la actualidad del Premio Literario Amazon. Se trata del programa Cruce de caminos en Ivoox, liderado por David Gómez. En él también destaca las obras que le parecen interesante por un motivo u otro: enlace

Libros leídos durante esta semana o que me han llamado la atención

La sombra de la Gioconda es el primer libro que leo del PLAS 2022. La autora es Alejandra de San Cristóbal y se ha convertido en una marca donde el misterio suele ser el hilo conductor.

Mi reseña:

La sombra de la Gioconda nos sumerge en el París de principios del siglo XX. Un ladrón de guante blanco se filtra en el servicio de una mansión cuyo dueño guarda consigo una llave que oculta cierto misterio. Nada más llegar a esa mansión, nuestro protagonista da buena cuenta de una serie de obras de arte que decoran casi cada rincón. Son todo réplicas exactas de las que cualquier turista puede ver en Louvre; sin embargo, todas tienen un sello inconfundible del artista/falsificador, todas muestran un pequeño detalle que difiere del original.

Leídas las anteriores obras de Alejandra, siento que ha dado un salto hacia adelante jugando, aun más si cabe, con la mente de los lectores. La Gioconda, Da Vinci, son el hilo conductor de esta historia. Todos esos mitos que se desarrollan alrededor de este personaje histórico ha servido para crear un novela fascinante a mitad camino entre el misterio y el más clásico de los detectives. Quizás la que fuera su novela anterior en la que rescataba a la gran Agatha Christie haya dejado más poso en su haber de lo que ella misma cree.

La narración vuelve a ser fluida y agradable que nos lleva de la mano a descubrir personajes con los que vivir cada capítulo como si uno formara parte de él. Mientras lees intentas adelantarte a los acontecimientos y saber qué va a suceder, pero en pocas ocasiones lo conseguirás. Es de esas lecturas frescas que se leen en un suspiro, no porque falte historia, sino porque esta fluye y te engancha de tal modo que no puedes dejar de leer.

LIBROS QUE QUIERO LEER… DE MOMENTO:

Nos vemos la semana que viene con más contenido 😉

ÉRASE UNA VEZ EL PLAS I

Hoy da comienzo uno de los Premios Literarios más esperados por el mundo indie. Se trata del PLAS, Premio Literario de Amazon Storyteller.

Aunque lo he vivido desde hace muchos años, leyendo y apoyando a amigos y conocidos que presentaban sus obras con gran ilusión, éste es el primer año que yo también presentaré una novela. Quiero conocer, desde dentro, qué iniciativas son llevadas a cabo por los diversos grupos y páginas de Redes Sociales. A éstas quiero darles también visibilidad, porque creo que son los verdaderos artífices de que este premio cada año se espere con mayor ilusión.

Del mismo modo, cada semana os presentaré las obras que, leídas o no, creo que pueden tener una calidad acorde con lo esperado en un premio de estas características. Sé que, normalmente, recomiendo obras catalogadas como históricas, o clásicos de la literatura que guarden relación con el siglo XIX, o fantasía épica que, aunque no lo parezca, no se aleja tanto de la historia. Digamos que, durante cuatro meses, este blog será una ventana a este Premio que es algo más que un certámen, es un gran evento en redes.

BASES

En esta entrada os voy a hablar de las condiciones y términos que deben seguir los participantes para que su obra entre dentro del certámen en cuestión:

  • Incluye la palabra «premioliterario2022» en el campo “Palabras clave” cuando subas tu libro a KDP.
  • Debes publicar tu obra en formato digital y tapa blanda en KDP.
  • La version original de tu obra deberá estar inscrita en KDP select.
  • El libro debe publicarse entre el 1 de mayo y el 31 de agosto.

Puedes ver las bases completas a través del siguiente enlace: https://www.amazon.es/b?ie=UTF8&node=12641860031

PREMIOS

El ganador obtendrá:

  • Un premio de 10 000€
  • Un acuerdo de publicación de la versión en audiolibro con Amazon audible
  • Campañas de marketing en todas las tiendas Amazon

Los finalistas obtendrán:

  • Un dispositivo kindle Oasis
  • Campañas de marketing en todas las tiendas Amazon

¿Por qué me presento este año y no en los anteriores teniendo novelas ya autopublicadas?

Los que me siguen o conocen saben de mi reticencia a los concursos literarios en general y éste en particular. El Premio Literario Amazon no se caracteriza, precisamente, por su claridad en la selección de los finalistas. Razón que a muchos les ha hecho replantearse el volver a presentar su obra a éste certámen.

Sin embargo, sí es cierto que en las propias bases hacen mención a las lecturas, compras y valoraciones de las obras presentadas. Se convierte en poco menos que un concurso de popularidad, pero seamos sinceros, ¿cuál no lo es? No digo que los premios se ciñan a la popularidad de los premiados, pero sí hay cierto interés en que el libro galardonado pertenezca a una persona que tenga cierta influencia. Por otra parte, ningún premiado en el PLAS ha sido un destacado en redes sociales…

La razón de presentarme este año no es otra que la expuesta al principio de esta entrada: vivir y conocer el premio desde dentro. Y, por supuesto, dar a conocer una novela que se aleja bastante de mi habitual y qué mejor forma de romper barreras que ésta.

NOVELA QUE PRESENTARÉ AL PLAS 2022

No os asustéis por ver que son dos novelas, pues el segundo libro saldrá justo después de que el premio acabe: en octubre de 2022

Reseña de «Toletum» de Mireia Giménez Higón

Gracias a David Lorén Bielsa por esta maravillosa reseña para Toletum.

Grupo Cultura Underground

Por David Lorén Bielsa

Es para mí un honor poder poner esta reseña en el blog, no solo por la amistad que considero que ya me une a la autora de esta novela —también cocreadora de este grupo y blog, y conductora de la sección Novela e historia—, sino porque os tengo acostumbrados a analizar solo obras de literatura fantástica. Aquí me meto de lleno en novela histórica y de aventuras, muy lejos de mi zona de confort. Aunque en realidad, si lo analizo fríamente, tampoco tanto.

Os presento «Toletum: una aventura de otra época» de Mireia Giménez Higón y os cuento ya prontito por qué tenéis que leerla sí o sí.

Sinopsis:

En una España herida de mediados del siglo XIX, una reliquia legendaria escondida en las misteriosas calles de Toledo será el detonante que enfrentará a nobles, regios y antiguas sociedades secretas, que no cederán ante nada…

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CLUBS DE LECTURA «MADRID 1808, Las armas al pueblo»

Cuando un país se siente amenazado, cuando las vidas de tus familiares y amigos están en riesgo, solo queda una solución. Esta es la historia de un pueblo que se levantó en armas y decidió su futuro, cambiando así el rumbo de su destino.

Relatos entrlazados que nos van contando lo sucedido durante los albores del glorioso levantamiento del 2 de mayo de 1808 en la villa de Madrid.

Vidas de hombres y mujeres cotidianos que tuvieron que decidir si luchar o someterse ante un ejército invasor.


OFERTA CLUBS DE LECTURA

Madrid 1808, las armas al pueblo es el primer libro que entra dentro de esta dinámica enfocada tanto a los clubs de lectura como a los centros escolares que decidan leer esta novela corta.

Para una lectura más dinámica y comprensiva, se han creado una serie de guías que ayudarán a los lectores a una conversación más fluída que ayudará a preguntarse y tratar de comprender cuanto acontece en la novela. Un modo más ágil de conocer un episodio de nuestra historia a través de la literatura y de la posterior conversación sobre la misma.

Ésta guía se entregará previa solicitud a través del formulario que aparece más abajo.


¿DÓNDE ADQUIRIR LA NOVELA?

Si perteneces a un club de lectura o a un centro educativo y deseas leer esta novela corta, esto te puede interesar. La novela cuesta 7,99€/ud en Amazon, pero contamos con packs para clubs de lectura y centros educativos con un mínimo de 10 unidades.

Para más información, por favor, rellene el formulario

Novela e Historia: GRECIA II «Esparta»

Grupo Cultura Underground

Si hay un pueblo que ha clamado la atención de aficionados y no aficionados a la novela histórica es, sin duda, la historia de Esparta. Un pueblo de fundamento militar, nacidos para la guerra y que ha sido glorificado no solo por sus contemporáneos como se muestra en la obra de Jenofonte, sino por nosotros mismos que hemos mitificado su vida y obra.

Esparta, estaba situada en el alto valle del río Eurotas, en la región de Laconia, al sur de la península del Peloponeso. Esta ciudad se caracterizaba por su suelo montañoso, con valles sinuosos, separados por los contrafuertes, que llegan hasta las orillas del mar. Y, de acuerdo a la legislación espartana, el gobierno estaba conformado por los siguientes organismos: los reyes, el senado o Gerusía, la asamblea y el eforos.

Los reyes eran dos y pertencían a familias diferentes. Uno de ellos era el jefe…

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HISTORIA ANTIGUA: Reinas de Egipto

Grupo Cultura Underground

Sé que la semana pasada comenté que hoy os hablaría de Grecia, pero también que Egipto daba para muchísimo más y que podríais hacerme llegar cualquier interés que os gustara que comentara en esta sección. Pues así ha sucedido, ha habido interés en conocer obras en las que se hable de las reinas de Egipto más allá de Cleopatra, que también aparece en esta pequeño aporte a la literatura y la historia.

El caso más célebre, por supuesto, es Cleopatra VII (c. 69-30 AEC), que de hecho no era egipcia, sino griega. Sin embargo, mucho antes de que ella ascendiera al trono, otras mujeres egipcias ya habían tenido puestos de regente e incluso de monarca varias veces.

Estas reinas, o mujeres importantes que influyeron directamente en la política, fueron:

  • Neithhotep (Imperio Antiguo)
  • Merneith (Imperio Antiguo)
  • Heterpheres I (Imperio Antiguo)
  • Nitocris (Imperio Antiguo)
  • Sobeknefru (Imperio Medio)
  • Ahhotep I (Imperio Nuevo)
  • Hatshepsut…

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HISTORIA ANTIGUA II: Egipto

HISTORIA ANTIGUA II: Egipto

Grupo Cultura Underground

Hoy nos acercamos a una de las civilizaciones que más curiosidad ha transmitido a lo largo de los tiempos: Egipto.

Dicho esto, y aclarados los conceptos, hoy haré un breve acercamiento a las etapas en las que se divide la historia del Antiguo Egipto. En la historia de Egipto se establecen 30 dinastías que van desde el año 3100 a.C. hasta el 332 a.C. En el año 525 a.C. Egipto fue invadido por los persas y continuó así hasta la conquista de Alejandro Magno. Así comienza el Periodo Grecorromano. Se pueden clasificar en diferentes periodos: Periodo dinástico temprano, Imperio Antiguo, Imperio Medio e Imperio Nuevo. Los egiptólogos añaden también una especie de apéndice al que llaman «Otras dinastías» donde recogen desde la XXI hasta la XXX.

Más o menos y grosso modo, los periodos dinásticos comprendían lo siguiente:

Periodo dinástico temprano

Comprende las dos primeras…

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HISTORIA ANTIGUA I: Mesopotamia

HISTORIA ANTIGUA I: Mesopotamia

Grupo Cultura Underground

Gracias a una amiga y miembro del club de lectura de Novela Histórica de Lliria, el cual tengo el honor de coordinar, surgió una duda que a muchos les surge en relación al momento exacto en el que la prehistoria da paso a la historia. El problema en este caso es que, a diferencia de otros momentos en la historia en la que la división se ve clara gracias a un acontecimiento importante sucedido en un momento dado, con la prehistoria y la historia antigua no podemos realizar esa fracción de un modo tan contundente. Ambos períodos se entremezclan, se fusionan, haciendo que la humanidad evolucione a su ritmo.

No obstante, sí hay una clara razón tremendamente importante que nos obliga a fechar el inicio de la Edad Atigua: el nacimiento de la escritura. Mas no es la única característica que se da durante este período, a ésta podemos…

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NOVELA E HISTORIA: Prehistoria II

Novela e historia: Prehistoria II

Grupo Cultura Underground

Bienvenidos, una semana más, a esta sección que no ha hecho más que arrancar. La semana pasada hicimos un breve repaso por el paleolítico, mesolítico y neolítico y os recomendé una serie de novelas que bien podrían, al menos, despertar la curiosidad por dichos períodos históricos.

Esta semana seguiremos hablando de esa gran etapa de la humanidad que conforma la prehistoria siendo la edad de los metales la que ocupe el artículo de hoy.

La denominada edad de los metales se corresponde con un período en que el ser humano dejaba de emplear la piedra para utilizar el metal y en que empezarían a aparecer las primeras civilizaciones y culturas.

Edad de Cobre (6.000 a.C.- 3.600 a.C.)

El cobre fue uno de los primeros metales que fueron utilizados como material para crear herramientas, produciendo elementos más eficientes y cortantes que la piedra. Inicialmente se empleaba sin fundir, empleándose los…

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