ESPAÑA EN EL SIGLO XIX Y ALGO MÁS

Llevaba tiempo ya tras este proyecto y creo que ya va siendo hora de ponerlo en marcha. Con este artículo quiero dar comienzo a una serie de artículos tanto de historia como literarios, relativos al siglo XIX. Quiero hablar de su historia, de su sociedad, de la vida, conflictos y personajes ilustres o que no lo fueron tanto. No quiero el compromiso de escribir un día marcado de la semana, o del mes, o del año, sino hacerlo cuando crea conveniente, cuando tenga algo bien estructurado y fundamentado que contar.

Hoy, simplemente, voy a haceros un resumen muy genérico de cuanto aconteciera en la España del XIX y, en el futuro, según vaya añadiendo contenido a esta sección, iré enlazando dicho contenido a esta página que considero la principal. Así, al hablar de escritores como Gustavo Adolfo Bécquer, Emilia Pardo Bazán, Benito Pérez Galdós o Miguel de Unamuno, solo tendría que enlazar su nombre con el artículo en cuestión. También os hablaré de las obras que la alta sociedad leía como a la anglosajona Jane Austen, o al francés Julio Verne; pero todo a su debido tiempo.

España pasó de tener una sociedad estamental dominada por la nobleza y la Iglesia, a tener una sociedad de clases en la que la nobleza tuvo que compartir su poder con la burguesía comercial , la burguesía industrial  y la burguesía financiera .  La población se duplicó pasando de 11 millones en 1800 a 18 en 1900. Esto fue debido a las mejoras sanitarias y al aumento de la producción.  

El primer intento de quitar el poder a la nobleza y la Iglesia lo realizaron las Cortes de Cádiz durante la Guerra de Independencia española (1808-14), pero no tuvo éxito porque cuando se acabó la guerra y volvió Fernando VII (1814-33), la nobleza y la Iglesia recuperaron sus privilegios y se repuso el sistema absolutista.  

Al morir Fernando VII y empezar la regencia Mª Cristiana de Borbón (1833-40) empezaron a cambiar las cosas de forma definitiva. Se acabó con los privilegios de los estamentos y se instauró la igualdad ante la ley. La Iglesia dejó de ser el principal propietario de tierras porque sus tierras fueron confiscadas y subastadas por los gobiernos liberales. Esto se conoce como desamortizaciones. Lo mismo se hizo con las tierras comunales de los ayuntamientos durante el reinado de Isabel II (1843-68), lo que perjudicó a los pequeños campesinos.

Durante el siglo XIX, sobre todo durante el reinado de Isabel II (1843-68), se produjo la industrialización con la incorporación de máquinas en las fábricas y la construcción de una  red radial de ferrocarriles que tenía como centro Madrid. España se industrializó aunque en menor medida que otros países de Europa occidental. Principales zonas industriales: 

  • Industria textil en Cataluña
  • Siderúrgica (hierro) en Vizcaya
  • Minería en Asturias, Huelva y Sierra Morena
  • Pequeñas zonas industriales en Madrid, Valencia, Zaragoza, Alcoy y otras ciudades. 

Aunque hubo éxodo rural y las ciudades crecieron, la industrialización fue limitada así que la agricultura siguió siendo el sector económico que ocupaba a la mayor parte de la población. Por eso se siguieron produciendo crisis de subsistencia y serán frecuentes las revueltas rurales

Las duras condiciones laborales de los trabajadores de la industria y el desigual reparto de los beneficios hizo crecer la conflictividad laboral en forma de manifestaciones y huelgas que empezó durante el reinado de Isabel II. En este período se crearon los primeros sindicatos obreros. 

Durante la etapa posterior, el Sexenio Democrático, los sindicatos y otras asociaciones obreras se asociaron formando la sección española de la AIT (Asociación Internacional de Trabajadores). En este período tuvieron un papel muy activo organizando huelgas, revueltas y sublevaciones lo que llevó a su ilegalización en el período posterior: la Restauración.

España pasó de ser una monarquía absolutista a inicio del siglo a una monarquía parlamentaria. La consolidación de la monarquía parlamentaria tuvo varios momentos:

ALFONSO XII
  1. Con la invasión francesa y la proclamación de su hermano José I como rey de España (1808) se produjo una guerra civil entre sus partidarios los afrancesados  y el ejército francés contra sus detractores los patriotas: la Guerra de Independencia (1808-14). En esta guerra murió cerca de medio millón de españoles (uno de cada 24) y se produjeron grandes destrozos materiales en las ciudades y en las vías de comunicación. Los contrarios al rey francés convocaron a representantes de todas las provincias en las Cortes de Cádiz en 1812. Cortes es cómo llamamos a la reunión de representantes de la nación. Siguiendo las ideas liberales las Cortes elaboraron la Constitución de 1812 en la que se declaro que la soberanía, es decir, el derecho a ejercer el poder directa o indirectamente, lo tiene la nación española a través de sus representantes. La nación liberal es aquella formada por el conjunto de los ciudadanos con los mismos derechos. Las Cortes de Cádiz querían a Fernando VII como monarca al que creían prisionero de Napoleón. 
  2. Cuando acabó la guerra comenzó el reinado de Fernando VII (1814-33). Este monarca volvió al absolutismo anterior y persiguió a los liberales que habían estado luchando por él durante la Guerra de Independencia. Así fue salvo el corto período llamado Trienio Liberal en el que los liberales accedieron al poder gracias al ejército. Entonces Fernando VII pidió ayuda al ejército francés que entró en España de nuevo pero esta vez para expulsar a los liberales. Poco antes de morir cambió las leyes para que pudiera gobernar su hija, lo que enfadó a su hermano, el heredero anterior.  
  3. Tras la muerte de Fernando VII se produjo la guerra carlista (1833-40), una nueva guerra civil entre los partidarios de su hermano Carlos con ayuda de los absolutistas y los partidarios de la hija de Fernando VII, Isabel dirigidos por su madre María Cristina de Borbón con la ayuda de los liberales. Finalmente los carlistas fueron derrotados y los liberales accedieron al poder. Como Isabel era muy pequeña, durante su minoría de edad estuvieron como regentes (gobernando temporalmente) su madre María Cristina de Borbón y después el general Espartero (que había vencido a los carlistas). 
  4. Durante el gobierno de los regentes (1833-43) y el reinado de Isabel II (1843-68)  España deja de ser absolutista y se convierte en una monarquía parlamentaria constitucional, ya que tiene una constitución o ley suprema elaborada por los representantes de la nación que establece la igualdad ante la ley. Se divide el territorio en provincias y se amplía el Estado con nuevas instituciones. Los liberales se dividen y se turnan en el poder elaborando varias constituciones de esas dos tendencias:  
    1. Liberalismo moderado. Partidarios de una monarquía parlamentaria en la que voten solo los propietarios más ricos (1% de la población) y que el poder esté repartido entre el parlamento y el monarca. 
    2. Liberalismo progresista. Partidarios de una monarquía parlamentaria en la que voten más propietarios (10% de la población) y que el parlamento tenga más poder que el monarca. 
  5. La tendencia de la reina a gobernar solo con los liberales moderadores y a boicotear al resto de partidos unido a una crisis económica y el descontento de las clases bajas, provocó la Revolución Gloriosa por la que la reina fue derrocada y se estableció una monarquía constitucional con sufragio universal masculino lo que se conoce como liberalismo demócrata. Se eligió como monarca a un príncipe italiano llamado Amadeo de Saboya, pero renunció al poco tiempo por los problemas: revueltas sociales de campesinos y obreros por la crisis económica, también se habían sublevado los cubanos partidarios del independentismo (1ª Guerra de Cuba), se habían sublevado los carlistas partidarios de la monarquía no democrática (3ª Guerra carlista) y además era difícil gobernar por las luchas políticas entre partidos.  
  6. Como no encontraron otro candidato adecuado para reinar se acabó proclamando la Primera República en 1873. El liberalismo republicano se caracteriza por ser reivindicar casi lo mismo que el liberalismo demócrata, pero en este caso no quieren que haya un monarca. Tampoco duró mucho porque las sublevaciones sociales, cubana y carlista se unieron las sublevaciones de los federalistas y una nueva guerra cantonalista. 
  7. La falta de opciones hizo que los militares entronizaran al hijo de Isabel, Alfonso XII en 1874 restaurandose así la dinastía Borbón en forma de monarquía parlamentaria.

España estaba siendo gobernada por la dinastía (familia) Borbón desde la Guerra de Sucesión Española (1700-1715). Durante casi todo el siglo XVIII, España mantuvo la alianza con Francia, gobernada por la misma familia, hasta que la Revolución francesa puso fin a la dinastía Borbón en Francia. 

Con el ascenso al poder de Napoleón, España volvió a aliarse con Francia contra su enemigo tradicional: Inglaterra. Pero las flota combinada franco española fue derrotada por la Inglesa en la batalla de Trafalgar (1805). España nunca volverá a tener una flota tan poderosa.  

Desde 1808 las tropas francesas ocupan la península ibérica y Napoleón nombra a su hermano José rey de España. Durante la Guerra de la independencia española y el reinado de Fernando VII, se produjo la Guerra de Independencia de Hispanoamérica en la que los criollos (descendientes de españoles) se sublevaron y lograron la independencia de los territorios americanos con ayuda de Reino Unido. Se crearon varias repúblicas que rompieron sus relaciones con España y entraron en los circuitos económicos de Reino Unido primero, de EE.UU. después. España perdió todo su imperio menos Cuba y Filipinas

Durante la 2ª mitad del siglo XIX, mientras que los países más industrializados creaban poderosos imperios, España solo obtuvo pequeños enclaves en África (lo que hoy se conoce como Sahara occidental y Guinea Ecuatorial). Esto fue debido a los problemas financieros del Estado y al escaso desarrollo de su industria.

Y hasta aquí el resumen, muy resumido, de la historia de España en el siglo XIX. El resumen, debo decir, que no es cosa mía, sino de un profesor de secundaria que se llama Francisco. Me gustó mucho como resumió este periodo histórico para sus alumnos y es por ello que lo comparto con todos vosotros.